Investigador de la UNAM es reconocido como uno de los 10 científicos más relevantes del año

La revista científica Nature reconoció a Víctor Cruz Atienza, investigador del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, como uno de los 10 científicos más importantes del año por su labor durante la emergencia nacional provocada por los sismos que sacudieron al país en septiembre.

 

A tres meses de los sismos y con las tareas de reconstrucción en marcha, el investigador universitario llamó a consolidar una política pública de prevención que evite en el futuro nuevos desastres.

 

“Los sismos no son una fatalidad ni estamos condenados a la destrucción que provocan. Es necesario un cambio de paradigma para destinar más recursos a la prevención y a la reducción de desastres, lo que redundaría en un ahorro de cinco a 10 veces de los recursos necesarios para invertir en reconstrucción, afirmó.

 

Además de Cruz Atienza, Nature reconoció a los científicos estadounidenses Scott Pruitt, Emily Whitehead, Ann Olivarius y David Liu; a Pan Jianwei, físico chino; Marica Banchesi, astrónomo italiano; al jordano Khaled Toukan, a la genetista australiana Jennifer Byrne y los esfuerzos del burkinés Lassina Zerbo para terminar con las pruebas de armas nucleares.

 

ERM

IPN crea chile piquín de chapulín

Estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) crearon un polvo sazonador picante a base de chapulines, que además de dar sabor a los alimentos, tiene alto nivel nutritivo, principalmente proteína.

 

La institución precisó en un comunicado que este sazonador de botanas es diferente a los comerciales, debido a que tiene un alto valor proteínico, de vitaminas y aminoácidos esenciales.

 

Chilpulín es el nombre que jóvenes del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT) 10 Carlos Vallejo Márquez dieron a su “chilito en polvo”, para fomentar el consumo del insecto en la dieta diaria, pero de una manera atractiva, sobre todo para quienes no se atreven a comerlo en su forma original.

 

“Al hacer nuestra investigación, nos encontramos con algunas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera la ingesta de insectos con grandes beneficios ambientales, para la salud y el medio social”, apuntaron.

 

Explicaron que los chapulines proporcionan un alto contenido de proteínas con casi 70 por ciento en 100 gramos, ofrecen una mayor cantidad de energía que algunos granos, como soya o trigo; se digieren con facilidad; contienen lisina, aminoácido esencial para el buen funcionamiento del cuerpo; vitaminas A, B1, B12 y C; además de minerales, como calcio, zinc y magnesio.

 

Rubí Zurisaday Albarado López, Nallely Atzin Sánchez Galán, José Alonso Rojas Vázquez, Ana Hitzel Miranda Terrones, Eduardo Alejandro Cote García, María Fátima Gutiérrez Hernández, Ana Karen Solís Méndez y Laura Godínez Rodríguez, estudiantes del CECyT 10, adquirieron los chapulines más comunes.

 

Explicaron que al estar deshidratados, los pulverizaron para obtener un polvo fino que envasaron sin conservadores ni colorantes artificiales para adicionar a jícamas, pepinos, naranjas y otras frutas, así como verduras.

 

 

 

*edición impresa 24 Horas

 

caem

Dióxido de carbono convertido en piedra combatiría la contaminación

La académica de la UNAM, Ana Paulina Gómora Figueroa, estudia desde hace un año, la manera de convertir el dióxido de carbono (CO2) en piedra, para combatir la contaminación.

 

El proyecto tiene como objetivo resolver el problema de este gas que en pocas décadas se ha incrementado de 0.3 a 0.4 gramos en cada litro de aire que hay en la atmósfera, contribuyendo al calentamiento global.

 

La profesora de la Facultad de Ingeniería, analiza en qué basaltos (roca volcánica)  se puede inyectar ese gas de efecto invernadero, ya que en México es viable la transformación de roca ígnea volcánica como método de almacenamiento permanente de CO2.

 

El proceso para lograr esta transformación, consiste en disolver dióxido de carbono en agua, la cual se vuelve ácida, y luego se inyecta en el subsuelo, en donde reacciona con el basalto, que de roca ígnea se transforma en sedimentaria, explicó en un comunicado de la máxima casa de estudios.

 

Gómora Figueroa mencionó que, después de más de 15 años de investigación, en Islandia lograron almacenar el compuesto químico en rocas basálticas.

 

En el mundo, agregó, hay ocho puntos con gran cantidad de basaltos y el territorio nacional es uno de ellos, particularmente en la Faja Volcánica Transversal Mexicana, que va del Océano Pacifico al Golfo de México que es rica en roca ígnea.

 

Para realizar el proceso de mineralización, el basalto se coloca en agua con burbujeo constante de dióxido de carbono. El siguiente paso es realizar el mismo proceso en el laboratorio, empleando celdas a altas presiones y temperaturas.

 

Se presuriza y calienta el basalto, agua y CO2 en la celda sellada, y después de días, se analiza qué tanto se transformó la roca.

 

“Nos interesa que el dióxido de carbono diluido en agua pueda viajar a través de los poros y fracturas de la roca, que no se quede en la superficie”, indicó la investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 

En caso de que a nivel experimental se pueda almacenar CO2 en basaltos del país, será necesario contar con patrocinadores para explorar el potencial del subsuelo mexicano.

 

Así como saber en qué zona se puede inyectar (cercana a una fuente generadora de ese gas), completarlo con un estudio social y legal e incluir la participación de la población, en caso de haber comunidades cercanas a los puntos de inyección, apuntó.

 

afh

Crean un líquido cuántico cien millones de veces más diluido que el agua

BARCELONA. Científicos del Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) de Barcelona (noreste de España) crearon, a partir de átomos ultra fríos un líquido cuántico cien millones de veces más diluido que el agua y un millón de veces menos denso que el aire.

 

El logro científico, que publica la revista Science, utiliza un efecto cuántico para producir gotas formadas al mezclar dos gases de átomos de potasio enfriados a -273,15 grados centígrados, que es la temperatura más cercana del cero absoluto a la que se puede llegar.

 

“La verdad es que es un logro tan nuevo que no sabemos todavía cómo lo podemos utilizar. Hemos hecho una cosa que se había teorizado, pero que nadie se había imaginado que pudiese hacerse”, explicó a Efe la profesora del ICFO Leticia Tarruell, que ha dirigido la investigación.

 

“El carácter ultra-diluido y las propiedades intrínsecamente cuánticas de estas gotas nos ayudan a comprender mejor el comportamiento de partículas cuánticas en interacción, y algunas características comunes al helio líquido, las estrellas de neutrones o incluso algunos materiales complejos”, añadió.

 

“También es posible que con esta técnica podamos hacer medidas cuánticas más precisas”, indicó Tarruell.

 

Para conseguir las primeras “gotas líquidas cuánticas”, el equipo de Tarruell creó una máquina específica, en cuyo desarrollo han tardado dos años, con la que, mediante rayos láser, frenaron el movimiento de los átomos de dos gases para enfriarlos al máximo.

 

El líquido cuántico tiene los átomos muy alejados entre sí, por lo que es muchísimo más diluido que el agua de forma que, según Tarruell, “las gotas cuánticas que ocupan una cuchara, si tuvieran la misma densidad del agua, ocuparían toda una piscina olímpica”.

 

“Aunque en condiciones normales esto es sin duda imposible, a muy bajas temperaturas la materia se comporta de forma inusual y sorprendente”, añadió.

 

Los expertos han demostrado que a temperaturas cercana al cero absoluto los átomos se comportan como ondas y obedecen las leyes de la mecánica cuántica y que al mezclar dos gases que se atraen entre sí a esas temperaturas se forman gotas líquidas ultra-diluidas.

 

Las gotas cuánticas de potasio son muy similares a las gotas de agua: tienen una forma y tamaño bien definidos, y están extremadamente frías y tienen propiedades cuánticas únicas.

 

La existencia de estas gotas se debe exclusivamente a las fluctuaciones cuánticas, un efecto cuántico “sorprendente” que hasta ahora sólo había sido imaginado, pero no demostrado empíricamente, según Tarruell.

 

La investigadora advirtió sin embargo que, debido al principio de incertidumbre de Heisenberg, los átomos que forman las gotas no pueden estar nunca en reposo absoluto “y cualquier movimiento es calentamiento”, por lo que se genera una pequeña energía adicional que hace que las gotas muy pequeñas se evaporen convirtiéndose nuevamente en gas.

 

JMSJ

NASA investigan anillos de Saturno

Saturno es el sexto planeta del Sistema Solar y único con anillos, sin embargo, los últimos análisis de la sonda espacial Cassini de la NASA, indican que los aros no estaban ahí hasta hace unos cientos de millones de años.

 

La primera prueba que el estudio expone es la masa de los anillos, pues durante algún tiempo, los científicos pensaron que se habían formado a la par del planeta debido al aspecto opaco y denso registrado en las imágenes del aro primario del planeta.

 

No obstante, al tener un peso menor del estimado, la edad resulta menor de la esperada por los científicos, informó la revista de divulgación del Centro de investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

 

El hallazgo se dio durante los últimos días de Cassini, donde el equipo pudo distinguir la atracción gravitatoria de los anillos y, por consiguiente su masa.

 

El líder del proyecto, Luciano Less declaró que si las teorías que relacionan la masa con la edad son correctas, es una clara indicación de que los anillos no se formaron junto con Saturno.

 

Otra de las pruebas es que una lluvia constante de micrometeoritos de hollín cae en Saturno desde el borde del Sistema Solar, lo que se espera que oscurezca el hielo de agua originario en los anillos con el paso del tiempo.

 

De acuerdo con los datos de la misión espacial Cassini, los anillos de Saturno podrían tener una edad de entre 150 millones a 300 millones de años, sin embargo, los expertos no descartan que sean más jóvenes.

 

ERM

Científicos nipones crean cristal que se autorrepara a temperatura ambiente

Investigadores de la Universidad de Tokio han desarrollado un cristal que se autorrepara únicamente haciendo presión durante unos segundos y sin necesidad de ejercer calor para que se endurezca para recobrar su resistencia.

 

El grupo de científicos trabajaban en la creación de nuevos adhesivos cuando el estudiante de posgrado Yu Yanagisawa descubrió accidentalmente que un polímero de baja presión molecular, el poliéter tiourea, tenía propiedades de autoreparación, revaló hoy la cadena pública NHK.

 

El cristal hecho con este material puede repararse presionando las piezas rotas durante varias decenas de segundos y recupera su resistencia original después de unas horas, han confirmado los investigadores a través de numerosos experimentos.


Ya se han desarrollado materiales como el caucho autorreparable, pero los científicos aseguraron que es la primera vez que se crea una sustancia dura que puede arreglarse a temperatura ambiente.


Yanagisawa expresó su deseo de que el cristal pueda ser usado como material ecológico, en declaraciones a NHK.

afh

Kepler-90, con planetas de configuración similar a nuestro sistema

La NASA anunció el descubrimiento de un nuevo exoplaneta Kepler-90i, el cual órbita a Kepler-90, una estrella parecida al Sol, pero sus ocho planetas están arrollados en la distancia equivalente de la Tierra al Sol.

 

 

Kepler-90, se encuentra ubicada en la constelación de Draco, a 2.545 años luz de la Tierra, donde los planetas que giran en su entorno tienen una configuración similar a nuestro sistema solar.

 

 

De acuerdo con la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), este tiene pequeños planetas que se hallan en órbita cerca de su estrella, mientras que, los de mayor tamaño están más lejos.

 

 

Dicho patrón en nuestro sistema solar, es en ocasiones evidencia de que los exoplanetas se formaron en una parte más fría del sistema, donde el hielo de agua puede mantenerse sólido y agruparse para formar planetas cada vez más grandes.

 

 

El sistema solar de Kepler-90 lo conforman Kepler-90b, Kepler-90c, Kepler-90b, Kepler-90e, Kepler-90f, Kepler-90g, Kepler-90h.

 

 

Los planetas hallados tienen órbitas apretadas, esto significa que, un año, en Kepler-90i dura sólo 14.4 días. En comparación, la órbita de Mercurio es de 88 días.

 

 

El esquema que se observa alrededor de Kepler-90 podría ser evidencia de que el mismo proceso ocurre en este sistema, expuso la agencia espacial estadounidense.

 

 

Teniendo en cuenta la estructura del sistema de Kepler-90, los científicos sugieren que los ocho planetas se pudieron haber formado de manera más dispersa, como los planetas de nuestro propio sistema solar, mismos que migraron a las órbitas en las que fueron encontrados.

 

 

Los científicos sugieren que teniendo como evidencia la estructura del sistema de Kepler-90, los ocho planetas se pudieron haber formado en otro lugar, como los planetas de nuestro sistema solar, mismos que migraron a donde fueron encontrados.

 

 

La agencia espacial estadounidense expuso la posibilidad de que Kepler-90 tenga más planetas. Si los planetas, mismos que, de manera probable no habrían transitado suficientes veces mientras el satélite artificial Kepler realizaba las tareas de exploración.

 

 

La misión espacial Kepler, que tiene como objetivo la búsqueda de otros mundos, ha descubierto 4 mil 496 candidatos a exoplanetas. 2 mil 341 están confirmados. Además, ha ratificado 30 planetas extra solares de menos del doble del tamaño de la Tierra en zona habitable.

 

afh

Expertos mexicanos desarrollan biopelícula que ayudará a regenerar la piel

Investigadores mexicanos desarrollaron una biopelícula que ayudará a la regeneración de la piel en personas que sufrieron quemaduras graves o tienen alguna otra lesión en la piel, informó hoy el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

 

Leticia Buendía, investigadora de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma del Estado de México (Uaemex), explicó en un comunicado que la biopelícula, además de regenerar la piel, impide la proliferación de hongos y bacterias, lo que ayudará a evitar complicaciones en pacientes con quemaduras.

 

La biopelícula está hecha a base de extractos de quitosán, subproducto de la industria pesquera, y pululano, sustancia producida por un hongo, así como nanopartículas.

 

A diferencia de los tratamientos convencionales con gasas, este producto tiene la ventaja de ser biodegradable, lo cual aminora el tiempo de recuperación y favorece la regeneración de los tejidos.

 

“Como la biopelícula que se está generando es biodegradable y adherente, los principios activos se van incorporando, a fin de lograr la regeneración epitelial (tejido conformado por varias capas de células)”, explicó Buendía.

 

Este desarrollo tecnológico se encuentra en su primera fase, se están generando los bioactivos a partir de sistemas de cultivo controlados.

 

“El cultivo in vitro nos ayuda a obtener una gran cantidad de biomasa, pero con una producción homogénea de los compuestos, esto es fundamental para lograr la calidad deseada”, comentó la investigadora.

 

Del mismo modo, detalló que se están realizando pruebas in vitro para comprobar los efectos de regeneración epitelial y antimicrobiana y en la siguiente fase de investigación se harán los estudios preclínicos y clínicos.

 

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las quemaduras constituyen un problema de salud pública a nivel mundial y provocan alrededor de 18,000 muertes al año, de las cuales la mayoría se produce en los países de ingreso bajo y medio.

 

ERM